¿Qué es el Choque Femoroacetabular?

Conocido también como femoroacetabular impingement en lenguas centroeuropeas y anglosajonas esta patología descubierta por cirujanos ortopédicos suizos y alemanes a finales del siglo XX representa hoy por hoy la principal causa de artrosis de la cadera, es decir de desgaste de esta articulación. Se ha publicado en revistas científicas que ha sido la causa que originó la artrosis de cadera en pacientes a los que se les implantó una prótesis total entre un 60 y un 70%.

Esta patología se caracteriza porque en los movimientos de flexión-rotación interna (hacia adentro) se produce una impactación entre la parte más inferior de la cabeza del fémur contra la propia cúpula del acetábulo. Esto produce un dolor característico que el paciente señala alrededor de la cadera, especialmente más dirigido hacia la ingle. Se distinguen dos mecanismos diferentes, que a veces pueden aparecer por separado o ambos a la vez:

efecto pinza en la cadera

Figuras A y B: efecto pinza – en primer lugar se afecta el labrum acetabular (menisco de la cadera si lo queremos comparar a la rodilla) y después el cartílago acetabular. Figuras C y D: efecto cam o leva – primero reafecta el cartílago inmendiatamente por detrá del labrum y después éste último.

Efecto pinza o tenaza (pincer effect)

Donde la interfase cabeza-cuello femoral choca contra la pared anterosuperior del acetábulo y a la vez fricciona en “contragolpe” sobre su pared posteroinferior. El acetábulo presenta una sobrecobertura o incluso se halla retrovertido (figuras A y B).

Efecto cam o leva (camm effect)

Existe una anesfericidad de la interfase cabeza-cuello femoral en forma de gibosidad que en la flexión presiona y abrasiona la pared anterosuperior del acetabulo (figuras C y D).

El choque femoroacetabular es la causa de dolor en la cadera más frecuente en el deportista según una reciente publicación del Dr. Marc Philippon en el American Journal of Sports Medicine, aunque no necesariamente es una patología exclusiva de deportistas, p.e. tras largas sedestaciones conduciendo vehículos, sentado en un despacho,... Un estudio realizado por el Dr. Michael Leunig en la población suiza demuestra que un 15% de la población tiene deformidades en la cadera con predisposición para sufrir choque femoroacetabular. Que lo sufran o no dependerá de muchos factores, pero lo que hoy sabemos es que:

Debemos tratar los pacientes con síntomas lo antes posible, pues no existe remisión espontánea sin su corrección.

No se deben tratar las deformidades por prevención en ausencia de síntomas.

Ciertas formas de cadera tienen más tendencia a sufrir un choque femoroacetabular: por ejemplo una cabeza femoral gibosa en la que al flexionar la parte alta de la giba choca con el acetabulo y no deja progresar el fémur hacia adentro de la articulación. Esto fricciona el tapiz o cartílago y con el tiempo lo deteriora. El paciente nota al principio ya desde la adolescencia o juventud que le cuesta flexionar y girar la pierna hacia adentro. A algunos el caminar mucho, sobretodo cuestas, el entrar y salir de los coches, en la práctica de deportes como el golf, la carrera, el patinaje, el chut,… tanto si es la pierna pivotante como la que se desplaza producen un “cansancio” , sensación de “cadera cargada” e incluso dolor.

Es importante la consulta de estos síntomas, si bien son pocos los especialistas en todo el mundo que somos aún conocedores de esta patología. Sirva de ejemplo que el descubridor del choque femoroacetabular, el Profesor Reinhold Ganz, fue nominado en el año 2006 al Premio Nobel de Medicina al conjunto de su carrera por la Fundación AO de Norteamérica.

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El Tratamiento
del Choque Femoroacetabular